Vivir en pareja no es fácil, y menos cuando las cosas vienen en contra. Se hace necesario exteriorizar las necesidades, las carencias que van apareciendo en la relación, y solo se puede llegar a buen puerto con sinceridad y algo de negociación. Eso es lo que le pasa a la pareja protagonista de De repente... un tranvía sobre el tejado de zinc caliente formada por Paca (interpretada por Amanda Cano) y Pepe (interpretado por Luis Escobar, con una experiencia de décadas en los escenarios y autor del texto).

La comedia suele nacer del drama, y esta obra, con dirección del experimentado y reconocido Andrés Alemán, no es una excepción. El conflicto se expone desde un primer momento con la pareja compuesta por Paca y Pepe. Él es un actor frustrado a la caza del casting que le dé la oportunidad que considera que se merece, tan centrado en su carrera y aferrado a sus viejos «éxitos» como ajeno a las tareas de la casa y distante en la relación. Ella, mucho más práctica, trabaja de enfermera para sacar adelante la casa y está resentida por una relación de pareja en la que ella ha tenido que renunciar a todo: tener los hijos que desea, el sexo, e incluso el amor.

En una intensa conversación en el salón de la casa, ambos se mostrarán mutuamente sus carencias al mismo tiempo que exhiben al público sus personalidades con divertidas situaciones cómicas. Aunque envuelto en una densa capa de humor, el espectador se deja llevar por el texto (hábil, por cierto) gracias a la buena interpretación de los actores, hasta llegar a una sorprendente solución a todos sus problemas en la que sacar partido a aquello para lo que Pepe está realmente dotado.

Sin duda, una buena noche de teatro para amantes del humor que todavía estás a tiempo de ver: los sábados a las 23:00h. en la sala Azarte, en pleno corazón de Chueca (Madrid).

Crítica: De repente... un tranvía sobre el tejado de zinc caliente


Vivir en pareja no es fácil, y menos cuando las cosas vienen en contra. Se hace necesario exteriorizar las necesidades, las carencias que van apareciendo en la relación, y solo se puede llegar a buen puerto con sinceridad y algo de negociación. Eso es lo que le pasa a la pareja protagonista de De repente... un tranvía sobre el tejado de zinc caliente formada por Paca (interpretada por Amanda Cano) y Pepe (interpretado por Luis Escobar, con una experiencia de décadas en los escenarios y autor del texto).

La comedia suele nacer del drama, y esta obra, con dirección del experimentado y reconocido Andrés Alemán, no es una excepción. El conflicto se expone desde un primer momento con la pareja compuesta por Paca y Pepe. Él es un actor frustrado a la caza del casting que le dé la oportunidad que considera que se merece, tan centrado en su carrera y aferrado a sus viejos «éxitos» como ajeno a las tareas de la casa y distante en la relación. Ella, mucho más práctica, trabaja de enfermera para sacar adelante la casa y está resentida por una relación de pareja en la que ella ha tenido que renunciar a todo: tener los hijos que desea, el sexo, e incluso el amor.

En una intensa conversación en el salón de la casa, ambos se mostrarán mutuamente sus carencias al mismo tiempo que exhiben al público sus personalidades con divertidas situaciones cómicas. Aunque envuelto en una densa capa de humor, el espectador se deja llevar por el texto (hábil, por cierto) gracias a la buena interpretación de los actores, hasta llegar a una sorprendente solución a todos sus problemas en la que sacar partido a aquello para lo que Pepe está realmente dotado.

Sin duda, una buena noche de teatro para amantes del humor que todavía estás a tiempo de ver: los sábados a las 23:00h. en la sala Azarte, en pleno corazón de Chueca (Madrid).



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