Con semejante título, es de esperar que Follamigas tenga la temática y tono que tiene. Y en ese sentido ya te digo que no defrauda. En este espectáculo, Toni Moog saca al escenario el tema de las relaciones «con derechos» sin cortarse el pelo, pero también hace un repaso a distintos aspectos de la sexualidad, incluyendo consejos tanto para hombres como para mujeres para ligar.

Follamigas arranca con una proyección en la que se nos explica qué es eso de las follamigas y las relaciones sin compromiso. Tras esta presentación, Toni Moog se pone en pie y arranca con un texto ágil en el estilo que le caracteriza y arrancan las risas.

En general, la impresión del monólogo es bastante buena. Aunque en determinados momentos puede herir las sensibilidades más sensibles (como es lógico y habitual en un monólogo sobre sexo que busca la provocación desde un punto de vista masculino y estrictamente heterosexual), su estilo tan descarado y sin complejos, cargado de palabrotas y cosas que desde luego no vas a escuchar en televisión, supone un soplo de aire fresco sobre la corrección política que a veces alcanza niveles preocupantes. A estas alturas, todo el mundo sabe que cuando vas a un monólogo sobre este tipo de temas no te puedes tomar las cosas por lo personal. Aún así, Toni Moog arregla las posibles ofensas (no me vayan a confundir, tampoco se trata de un aquelarre) interrumpiendo el monólogo a mitad de partido para dar paso a Eva Cabezas.

Eva Cabezas es todo un acierto. Con un humor algo más sutil que el de Toni Moog, pero sin dejar atrás el descaro y el lenguaje explícito, hace de contrapunto aportando su visión del tema desde el punto de vista de las mujeres. Especialmente hilarante es el momento en el que Eva da explicaciones a los hombres para que puedan cumplir eficientemente en las labores sexuales con las mujeres, así como su defensa de las curvas.

En resumen, Follamigas cumple con su misión, arrancando risas de principio a fin mediante un análisis sin complejos y explícito de las relaciones sexuales en la era digital. Desde luego hace reir, desconectar del ajetreo de la vida diaria (aunque no descartes la posibilidad de que te recuerde más de una experiencia vivida), y tiene algún golpe de efecto.

Si quieres reirte con un humor sin censuras, no apto para televisión, que ya lleva más de 50.000 espectadores, Follamigas es tu show. En el teatro Fígaro (c/ Doctor Cortezo, 5 — Madrid) los viernes, sábados y domingos hasta el 19 de marzo.

Crítica: Follamigas


Con semejante título, es de esperar que Follamigas tenga la temática y tono que tiene. Y en ese sentido ya te digo que no defrauda. En este espectáculo, Toni Moog saca al escenario el tema de las relaciones «con derechos» sin cortarse el pelo, pero también hace un repaso a distintos aspectos de la sexualidad, incluyendo consejos tanto para hombres como para mujeres para ligar.

Follamigas arranca con una proyección en la que se nos explica qué es eso de las follamigas y las relaciones sin compromiso. Tras esta presentación, Toni Moog se pone en pie y arranca con un texto ágil en el estilo que le caracteriza y arrancan las risas.

En general, la impresión del monólogo es bastante buena. Aunque en determinados momentos puede herir las sensibilidades más sensibles (como es lógico y habitual en un monólogo sobre sexo que busca la provocación desde un punto de vista masculino y estrictamente heterosexual), su estilo tan descarado y sin complejos, cargado de palabrotas y cosas que desde luego no vas a escuchar en televisión, supone un soplo de aire fresco sobre la corrección política que a veces alcanza niveles preocupantes. A estas alturas, todo el mundo sabe que cuando vas a un monólogo sobre este tipo de temas no te puedes tomar las cosas por lo personal. Aún así, Toni Moog arregla las posibles ofensas (no me vayan a confundir, tampoco se trata de un aquelarre) interrumpiendo el monólogo a mitad de partido para dar paso a Eva Cabezas.

Eva Cabezas es todo un acierto. Con un humor algo más sutil que el de Toni Moog, pero sin dejar atrás el descaro y el lenguaje explícito, hace de contrapunto aportando su visión del tema desde el punto de vista de las mujeres. Especialmente hilarante es el momento en el que Eva da explicaciones a los hombres para que puedan cumplir eficientemente en las labores sexuales con las mujeres, así como su defensa de las curvas.

En resumen, Follamigas cumple con su misión, arrancando risas de principio a fin mediante un análisis sin complejos y explícito de las relaciones sexuales en la era digital. Desde luego hace reir, desconectar del ajetreo de la vida diaria (aunque no descartes la posibilidad de que te recuerde más de una experiencia vivida), y tiene algún golpe de efecto.

Si quieres reirte con un humor sin censuras, no apto para televisión, que ya lleva más de 50.000 espectadores, Follamigas es tu show. En el teatro Fígaro (c/ Doctor Cortezo, 5 — Madrid) los viernes, sábados y domingos hasta el 19 de marzo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario